La Iglesia del Nazareno celebró un inicio de semana lleno de fe y esperanza con el Lunes de Victoria, un servicio especial que recordó a la congregación que en Cristo siempre hay triunfo sobre las dificultades.
La jornada estuvo marcada por alabanzas vibrantes, testimonios de transformación y un mensaje central que invitó a vivir cada día con la certeza de la victoria que Dios concede a quienes confían en Él. El ambiente fue de gozo y unidad, donde la comunidad se fortaleció en oración y renovó su compromiso de caminar en santidad.
El Lunes de Victoria no fue solo un encuentro espiritual, sino un recordatorio de que la victoria en Cristo es diaria, constante y segura. Cada palabra proclamada y cada cántico elevaron la fe de los presentes, animándolos a enfrentar la semana con gratitud y confianza en el Señor














