En el año 1951, la Iglesia del Nazareno en Cuba dio un paso decisivo en su consolidación al adquirir la propiedad conocida como ‘Finca La Fe’, ubicada en la comunidad de La Chorrera. Este lugar se convirtió en símbolo de arraigo y compromiso, ofreciendo un espacio donde la fe se fortaleció y la misión se expandió, marcando un nuevo capítulo en la historia de la obra nazarena en la isla













