La Iglesia del Nazareno llevó esperanza y amor a la comunidad de Bauta con un servicio de ayuda solidaria, brindando apoyo a quienes más lo necesitan. En medio de tiempos difíciles, este encuentro fue una manifestación viva del compromiso cristiano de servir con compasión y dignidad.
Durante esta jornada de compasión, voluntarios se unieron para distribuir alimentos, ropa y atención médica, compartiendo el amor de Cristo en cada gesto de solidaridad. Familias recibieron artículos de primera necesidad, consultas de salud y palabras de aliento que renovaron la esperanza y el ánimo.
El servicio en Bauta fue una demostración del llamado a la santidad y al servicio que define a la Iglesia del Nazareno. La comunidad agradeció con corazones abiertos la mano amiga que trajo consuelo y luz en tiempos de dificultad, reafirmando que el Evangelio se vive en cada acto de amor al prójimo.














